Mi experiencia Erasmus. Un mes fuera de casa

17. febrero 2017 Diary 2
Mi experiencia Erasmus. Un mes fuera de casa

Como estudiante que soy, en mitad de mi experiencia internacional, hay varias cosas que me gustaría compartir. Compartir contigo, que te estás planteando un Erasmus, para que más o menos te hagas una idea de cómo es la experiencia; contigo, que estás como yo, viviendo actualmente lejos de casa; contigo, que en algún momento de tu vida viviste esta experiencia y quizá te guste recordarla.

Cuando decides que quieres irte de Erasmus, ya sea para un curso entero o solo para un semestre, ya has dado un gran paso, ya has conseguido superar todas las dudas y miedos que te atacaban inicialmente (o quizá no, quizá sigues nervioso y asustado pero has decidido hacerle frente). Si has decidido que quieres irte de Erasmus felicidades, ya has superado el primer obstáculo, el más difícil de todos. Pero te aviso, eso no significa que a partir de ahora todo vaya a ser fácil, no lo es.

Ya has decidido que quieres irte de Erasmus y has rellenado las solicitudes. En este momento te sobrecoge una agradable (pero infinitamente falsa) sensación de que ya está todo solucionado, de que ya solo te queda esperar hasta que llegue el ansiado día de marcharte. Pero esta sensación no dura mucho, pues antes de que te des cuenta y sin saber exactamente cómo, te encuentras frente a una interminable lista de tareas, documentos y fechas límite que no crees que seas capaz de recordar. Básicamente te pasarás los meses previos al viaje fundiendo tu correo electrónico, rellenando documentos y prácticamente viviendo en la oficina internacional de tu universidad, pues tendrás dudas sobre todo y allí es donde te ayudarán.

Y de pronto el viaje está ahí, te falta a penas un par de semanas para marcharte y los nervios vuelven. Es completamente normal y comprensible, te vas a ir otro país, vas a estar a kilómetros de distancia de tu casa, de tu familia, de tus amigos, de tu pareja, de tu mascota; básicamente vas a estar a kilómetros de distancia de todo lo que conoces, de tu zona de confort, y eso pone nervioso a cualquiera. En ese momento piensas que solo es momentáneo, que se te pasará pronto. Pero no es así. Con cada día que pasa te pones un poquito más nervioso, pero no te preocupes, solo es un signo de que eres humano.

Finalmente llega el día, te despides de todo el mundo, coges tu maleta (que posiblemente hayas hecho con prisas justo el día anterior) y te marchas para empezar tu aventura. Y entonces, cuando te encuentras solo en el lugar que has escogido, se te pasan todos esos nervios que te habían estado atacando, pues son reemplazados por un fuerte entusiasmo.

Sí, estás solo allí pero ¿qué más da? Ya ha pasado lo peor, ya solo queda disfrutar de la experiencia y procurar sacar lo máximo de ella.

No puedo hablar mucho más de esto, pues a penas llevo un mes en Cork, pero sí que hay varios consejos que me gustaría dar.

  • Olvídate de tus miedos, si en algún momento te has planteado irte a estudiar fuera solo hazlo. De lo contrario te arrepentirás.
  • Puede que el idioma sea algo que te preocupe, en ese caso no le des demasiadas vueltas, no te haces una idea de lo mucho que puedes mejorar solo con unas semanas de práctica y necesidad en el extranjero.
  • Con respecto a la compañía, hay mucha gente que prefiere irse con un amigo o conocido, sin embargo yo te aconsejaría que te fueses solo. Así te fuerzas a abrirte al resto. Te sorprenderás de lo agradable que es la gente, sobretodo los otros Erasmus, al fin y al cabo todos estáis en la misma situación.
  • Este consejo puede ser un poco duro, pero realmente procura no juntarte con gente que hable tu mismo idioma. Al fin y al cabo parte de tu objetivo con este viaje posiblemente fuese mejorar tu inglés (o cualquiera que sea el idioma del país al que vas).
  • Y por último sal, viaja, vive. No te pierdas nada, aprovecha tu tiempo allí antes de que se acabe. Disfruta.

 

Para terminar solo quiero decir que si tienes la oportunidad de irte de Erasmus lo hagas. De momento solo puedo decir que ha sido una de las mejores decisiones que he tomado y temo que el tiempo pase demasiado rápido y que antes de que pueda darme cuenta ya me toque volver.

Hazlo, vete de Erasmus, o de Mundus, vive experiencias nuevas, explora lugares desconocidos, conoce gente extraordinaria, experimenta la independencia. Aprende a amar el mundo.

 


Opiniones2

  • 1
    Eva on 18 de febrero de 2017 Responder

    Estoy de acuerdo contigo: Salir de tu zona de confort es una de las mejores maneras de crecer como persona. ¡Disfruta!

  • 2
    Xelo on 17 de febrero de 2017 Responder

    Me has hecho sentir todas esas emociones !!!
    Disfruta de la experiencia porque seguro que, como dices, se terminará sin darte cuenta.

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