De Luz y Oscuridad

De Luz y Oscuridad

El pasado fin de semana hicimos un pequeño viaje a Killarney con la intención de visitar el Parque Natural, o al menos aquello que nos diera tiempo teniendo en cuenta las huelgas del trasporte público. Por este motivo tuvimos que caminar por la ciudad para llegar a la entrada del Parque, y en ese pequeño paseo pasamos justo por delante de la Catedral de Santa María, y decidimos entrar.

Los que me conocéis sabéis de mi pasión por la arquitectura antigua, sobretodo por la perteneciente al Estilo Gótico. Pues bien, construida en el siglo XIX y conservada en perfecto estado es un claro ejemplo del Renacer del Gótico. Desde fuera ya es imponente. Alcanza una gran altura, lo que destaca más aun gracias a las bajas casas que la rodean. Su torre apuntada se alza en el cielo como pretendiendo atravesarlo, tanto que has de alejarte para poder verla entera. Y ya en su solida fachada puedes intuir el magnifico espectáculo de luces que las grandes y alargadas vidrieras deben de producir en su interior.

 

 

Cruzas los altos arcos apuntados de la puerta y de pronto se abre ante tus ojos un espectáculo de tenues colores que sobrepasa con creces aquello que estabas esperando, cruzas esos arcos de la entrada y te encuentras con el más perfecto balance de luz y oscuridad.

 

 

Dentro silencio. No hay nadie a quien molestar, la iglesia está vacía, pero no puedes hablar, no osas hacerlo, pues no quieres arriesgarte a hacer ruido y que esa atmósfera etérea se disuelva ante tus ojos. Caminas despacio temiendo perderte algo, temiendo que algún pequeño detalle se te pase inadvertido. Caminas despacio, en silencio, cauteloso hasta que te aseguras de que nada va a cambiar y, solo entonces, sacas la cámara.

Sin duda alguna es el lugar perfecto para hacer fotos. Cada rincón tiene una luz especial, bien es cierto que la cámara no consigue captar la magia de ese lugar, pero si consigue acercarse, y mucho. No sabes a donde mirar. No sabes que fotografiar, o mejor dicho, que no fotografiar. No sabes como captar la impactante altura del edificio, que parece aun más imponente desde el interior.

Pero nada importa, esas vidrieras que tiñen la luz de una mañana nublada iluminando las perfectas rocas que forman las paredes hacen prácticamente todo el trabajo por ti.

 

 

Sin duda alguna este lugar tiene ese algo especial que le hace ser capaz de quitar el aliento, de nublar todos los sentidos, de temer romper esa magia que parece envolverlo al entrar en su interior.

Espero tener la oportunidad de volver a visitarlo algún día.


Opiniones2

  • 1
    Xelo on 04 de abril de 2017 Responder

    Es impresionante !!!!!
    Y tus palabras desde luego que hacen que entren ganas de entrar …
    Muy buena !!

  • 2
    Eva on 04 de abril de 2017 Responder

    Desde luego parece un lugar muy especial.
    ¡Bonitas fotos!

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