Hablemos del acoso

Hablemos del acoso

Todos tenemos claro que el acoso existe, que hay cientos de personas a nuestro alrededor que, desafortunadamente, lo sufren. Pero al igual que pasa con otras muchas cosas, hasta que no nos toca de cerca no sabemos cual es su magnitud.

Y por desgracia hoy me ha tocado a mí.

 

Esta mañana la he pasado entera en el ambulatorio debido a una reacción alérgica bestial a un mosquito que anoche me picó 27 veces (haceos una idea de cómo llevaba yo las piernas). Cuando al fin ha llegado la doctora, tras dos horas de espera, un señor me ha dejado pasar antes muy amablemente. Salgo de la consulta, voy a la farmacia y, cuando iba a irme a casa, me encuentro de frente con el mismo señor. Él me mira y yo me acerco a agradecerle que me haya dejado pasar, a lo que él responde con comentarios nada apropiados, acercándose demasiado a mí e intentando invitarme a tomar algo.

En ese momento no se lo que pasa por mi cabeza, solo se que tengo miedo (y yo no suelo tener miedo). Automáticamente cojo el teléfono, finjo que hablo con alguien y comienzo a caminar hacia a casa, pero para mi sorpresa, y mi horror, el hombre me sigue, me sigue muy de cerca. El trayecto del ambulatorio a mi casa son unos 15 minutos andando, esta vez me ha costado 5 y aun así el hombre no se ha quedado atrás.

Cuando he girado en mi calle ya no he conseguido verlo y realmente espero que no me haya visto entrar en el portal.

Ahora que lo pienso en frió puede que dirigirme directamente a casa no haya sido la mejor idea, que fingir una conversación conmigo misma tampoco haya sido una ocurrencia muy brillante. Pero es una situación como esa es difícil pensar bien.

 

No quería contar esto, pero este no es solo mi problema sino el de cientos de mujeres más. No sabes quién puede ser el acosador, no sabes que apariencia puede tener ni cuan lejos puede ser capaz de llegar. Y con esta experiencia aprendo que incluso un gesto amable puede no ser más que una excusa para comenzar el acoso.

A todas las que hayáis pasado por algo parecido os pido que no os calléis, que compartáis vuestras experiencias para que la gente vea que le puede pasar a cualquiera, incluso a plena luz del sol, y que es crucial que hagamos algo para frenarlo.

 

Si has leído hasta aquí he de darte las gracias por tu interés y tu apoyo. No tenía planeado este post, pero lo he considerado necesario. Prometo que mañana compartiré algo más alegre.


Opiniones4

  • 1
    Gypsy on 24 de agosto de 2017 Responder

    My story is of horrors. It is not something I prefer to share publicly. But I took up kickboxing afterward and I now keep a knife and pepper spray on me at all times.

    • 2
      moonlight lady on 24 de agosto de 2017 Responder

      Oh no! That must have been really horrible…
      Wow now you are a real warrior! However I really hope nothing like that ever happens to you again.

  • 3
    Chelo on 24 de agosto de 2017 Responder

    Es repugnante y siento que hayas tenido que pasar ese mal trago …

    • 4
      moonlight lady on 24 de agosto de 2017 Responder

      Lo es, pero cuando te pasa algo así de verdad te das cuenta de que es muy real y que hay que hacer algo.
      Ojalá llegue un día en que nadie tenga que pasar por esto

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