El Lazo Rojo

El Lazo Rojo

Ya no sabía cuántas veces había escuchado la leyenda del hilo rojo, no sabía cuantas veces se había sentado en silencio mientras alguien hablaba sobre ello. No sabía cuantas veces se había encontrado con alguien que le había dicho que, en algún lugar del mundo, había alguien en cuyo meñique estaba atado el otro extremo del hilo que se unía a ella y que, tarde o temprano, lo conocería. No sabía cuantas veces había tenido que escuchar esas palabras vacías de fe ciega en el destino que la gente pronunciaba con la esperanza de darle ánimos.

Pero había algo que ninguno de ellos sabía y es que ella podía verlos, ella podía ver aquello que se extendía entre las personas uniéndolas entre sí y, muy lejos de ser un simple y frágil hilo, era un grueso lazo escarlata.

Ninguno de ellos sabía que ella ya había conocido a la persona a la que su lazo rojo la ligaba. Aquel había sido el momento más cruel de toda su vida, pues había estado unida a una persona cruel y manipuladora que la había utilizado vilmente y después traicionado y abandonado, rompiéndola en mil pedazos.

Ninguno de ellos sabía que, cuando consiguió recomponer su destrozado corazón, ella cortó el lazo, cortó todo aquello que la había atado a alguien que no merecía su sonrisa, cortó aquello que la sometía a los crueles designios del destino.

Ella cortó el lazo rojo ya tiempo atrás y desde entonces lo había estado luciendo en su cabello como el trofeo de su victoria en la lucha contra el destino, pues ahora nada la ataba a nadie y solo ella podía decidir con quién deseaba compartir su tiempo y su vida.

 


Opiniones1

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    Stefano on 25 de octubre de 2017 Responder

    💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙💙

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