Cada 14 de febrero

14. febrero 2018 Writing 0
Cada 14 de febrero

El tiempo había pasado y ellos ya no eran los mismos, años habían transcurrido desde el tormentoso inicio de su relación. Pero nada de eso importaba, daba igual que hubiera pasado un año o cincuenta, el 14 de febrero siempre iba a ser un día especial para ellos. Ese mismo día un par de años atrás fue cuando se vieron por primera vez, cuando comprendieron que estaban hechos el uno para el otro; ese mismo día un par de años atrás fue cuando sus vidas cambiaron radicalmente.

Pero a él todo le daba igual, no importaba cuanto tiempo pasase, siempre celebraría el día de San Valentín.

Se vistió como aquella primera vez, compró un ramo de 14 rosas de sangre y condujo hacia el lugar en el que la vio por primera vez.

Condujo despacio, pues no importaba cuanto tiempo pasase, le seguía aterrando profundamente tomar esa carretera. Pero condujo, al fin y al cabo, y llegó al lugar indicado.

Bajó del coche con el ramo en mano y caminó hasta ella, que siempre lo esperaba y le dio las flores que nunca le pudo ofrecer.

Fue breve, su corazón herido y enamorado no pudo aguantar mucho tiempo junto a ella; fue tan breve como aquella primera vez que la vio y le bastó para enamorarse perdidamente de ella; fue tan breve como la repentina avería de su coche que acabó con la vida de su alma gemela cinco años atrás, justo segundos después de que el destino los uniera.

El destino había sido cruel y los había unido y separado en cuestión de segundos, pero no importaba el tiempo que pasase, cada 14 de febrero él volvería a por ella, con la esperanza de que se le concediera otra oportunidad.


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