Mi primera (y horrible) experiencia en el mundo laboral

12. marzo 2018 Diario 2
Mi primera (y horrible) experiencia en el mundo laboral

Tengo que hablar de esto porque aun no me creo posible que me haya sucedido. Hace ya una semana desde que empezó toda la historia y unos días desde que acabó (por suerte) pero todavía me enfado al recordarlo.

Hace dos semanas se me presentó la oportunidad de coger un trabajo. Mi función iba a ser de recepcionista en una peluquería, pero a parte iba a estar haciendo fotos y vídeos de los peinados y el local y llevando las redes sociales. No era, ni de lejos, mi trabajo soñado pero teniendo en cuenta los difícil que es encontrar un primer empleo no estaba tan mal; además era solo media jornada, lo cual me venía genial para seguir escribiendo.

Hasta ahí todo bien, pero a partir de ese momento empezaron los problemas.

  • Tonta de mí que se me ocurrió pedirle el contrato antes de firmarlo. Al parecer esa inocente petición se convirtió en un afrenta y una gran falta de desconfianza por mi parte para él, “que lo hacía todo legal”.
  • Y por supuesto, no debería haber comentado nada del salario, pues bastante favor me hacía ya pagándome el sueldo mínimo estipulado para una recepcionista (al parecer las fotos y los vídeos tenía que regalárselos).
  • Por otra parte, cuando al fin vi el contrato, el muy sin vergüenza había puesto que mi nivel de estudios era de bachillerato. La respuesta que tuve cuando se lo comenté fue que eso era irrelevante.
  • Y por último tuve la desfachatez de pedirle una silla, porque debido a mis problemas de espalda no puedo estar 5 horas de pie de plantón. ¿Cómo osé pedir eso si cuando empiezas un trabajo tienes que ofrecer antes de poder exigir?

Espero que se note mi sarcasmo e ironía porque no pensaba tragar todo eso, aguanté y aguanté pero al final fue insostenible.

  • Pido el contrato porque es lo que tengo que hacer y porque no, no me fio de nadie. Y ahora estoy segurísima de que hice bien.
  • Peleo por mi salario porque es mi vida y porque mi tiempo, mi esfuerzo y mi trabajo no son regalos. Peleo porque quiero un salario justo.
  • Para mi mis estudios universitarios si son relevantes, por eso he pasado 4 años cursándolos, y no voy a permitir que nadie los pisotee.
  • Y lo siento, puede que haya alguien capaz de pasar 5 horas de pie sin moverse, pero yo no. Tengo varios problemas de espalda y no pensaba tener que arriesgarme a pasar por quirófano por ese impresentable.

Esta es la historia más o menos resumida. Es triste que haya gente así, empresarios que solo pretenden aprovecharse de la gente y ganar dinero a su costa. Espero tener mejor suerte a la próxima.

Me encantaría saber que pensáis de todo esto y si alguna vez os ha pasado algo parecido.


Opiniones2

  • 1
    Chelo on 12 de marzo de 2018 Responder

    Hay empresarios honestos para los que si hay que dar el 200 % se da con todo gusto pq te hacen sentir parte importante de la empresa.
    Cree pq seguro que darán contigo y tu darás con ellos !!!
    Sigue buscando y no te canses jamás !!!

    • 2
      moonlight lady on 12 de marzo de 2018 Responder

      Estoy segura de ello, hay mucha gente buena y que respeta al 100% a los demás.
      Esto solo ha sido un poco de mala suerte.

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