Barcelona bajo la lluvía

Barcelona bajo la lluvía

Las cosas como son, cuando esperamos algo con ansias no podemos evitar idealizarlo y planear mentalmente como va a ser cada segundo. Esto pasa muy a menudo con los viajes y es exactamente lo que me sucedió en el viaje a Barcelona.

Con eso no quiero insinuar que el viaje no estuvo a la altura de mis expectativas en absoluto, pues de hecho las superó. Lo que quiero decir es que siempre hay factores que se nos escapan, como el clima.

 

 

El primer día de nuestro viaje llovió como nunca y eso era lago que no había previsto. La lluvia nos fastidió bastante, nos calamos hasta los huesos y pasamos un poquito de frío, pero gracias a ella vimos una cara completamente diferente del Barrio Gótico, una cara más gris y realmente hermosa que no podríamos haber visto si el tiempo hubiera sido diferente.

Pasear por esas calles viejas y estrechas con las preciosas fachadas de los edificios mojadas y las baldosas encharcadas fue mágico y no lo cambiaría por nada.

 

 

Además, gracias a esto nos perdimos completamente y acabamos dando, por casualidad, con Caj Chai Teahouse, una tetería adorable a la que sin duda quiero volver y de la que hablaré en otra entrada.

 

 

A veces nos obsesionamos con controlarlo todo y no nos damos cuenta de que las cosas que suceden al azar son las mejores.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.