Confesiones curiosas

28. septiembre 2018 Diary 0
Confesiones curiosas

No he podido evitar darme cuenta (y supongo que alguno más también se habrá percatado) de que el año pasado compartí en el blog muchísimos más relatos que este año. Y con esto confirmo algo que ya llevaba un tiempo sospechando, la lluvia me inspira.

Sonará a tontería, pero el año pasado estaba en Irlanda, donde es raro que un día no llueva aunque sea un poco, y ahora estoy de vuelta en Valencia, donde con suerte llueve más de una semana al año. Y eso es evidente que me ha influido.

Sin embargo, teniendo esto en cuenta, también es cierto que, los pocos días que llueve aquí la inspiración me llega de forma mucho más fuerte.

Por otra parte, también soy consciente de que por el día mi capacidad de concentración y mi creatividad se ven fuertemente afectadas por mi atención volátil y por a noche no hay nada que me saque de la vorágine creativa que me absorbe. Tanto es así que en una noche en vela puedo escribir más que en una semana entera de trabajo durante el día.

¿Os imagináis lo que pasa cuando diluvia por la noche?


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.