La Casa Infernal – reseña del libro

La Casa Infernal – reseña del libro

Después de mi primer contacto con el mundo de las casas encantadas a raíz de La maldición de Hill House me ha invadido un fuerte ansia por seguir leyendo y, en algún momento, escribir historias de este tipo. Por este motivo, cuando descubrí la nueva edición de La Casa Infernal de la editorial Minotauro no pude resistirme y la compré.

 

Sinopsis

Durante más de veinte años, la Casa Belasco ha permanecido vacía. Considerada el Everest de las casas encantadas, es una venerable mansión cuyas sombrías paredes han sido testigo de escenas de horror y depravación inimaginables. Las anteriores expediciones que han tratado de investigar sus secretos han terminado en desastre, siendo sus participantes destruidos por el asesinato, el suicidio o la demencia. Ahora se prepara una nueva investigación que llevará a cuatro extraños a la mansión prohibida, decididos a descubrir en la Casa Infernal los secretos definitivos de la vida y la muerte. Cada uno tiene sus propias razones para arriesgarse a sufrir tormentos y tentaciones desconocidos, pero ¿podrá alguien sobrevivir a aquello que acecha en la casa más peligrosa del mundo?

 

Similitudes con Hill House

Nada más empecé a leer le novela me llevé una gran decepción. No era que no me gustase la forma en que estaba escrita ni que me pareciera que la historia no valía la pena, en absoluto; el problema era que esa misma historia ya la había leído en la obra de Shirley Jackson La Maldición de Hill House.

La obra de Shirley se publicó en el 59 y esta, la de Matherson, en el 71. Teniendo en cuenta la semejanza del título (Hill House – Hell House) tenía pocas esperanzas de que encontrara algo nuevo. 

Menos mal que seguí leyendo, porque estaba completamente equivocada.

 

Opinión

Antes de decir nada quiero dejar claro que par mí ha sido un 10/10.

La historia transcurre en cinco días, los cinco largos y angustiosos días que los protagonistas han de permanecer encerrados en la casa. Es muy intensa, dinámica y dura, nos mete a la fuerza en una montaña rusa de emociones que, en ocasiones, son difíciles de sobrellevar.

Una de las cosas que más me ha gustado, y que no sucede en Hill House, es que al final entiendes lo que estaba sucediendo. Los fantasmas o entidades están ahí, los personajes los ven e interactúan con ellos, no como en la obra de Shirley, y el papel del antagonista esta claramente adjudicado.

En cierto modo ha sido como leer una interpretación más completa, mejor atada y con un final inteligible de Hill House.

 

Si no la habéis leído os compelo a hacerlo, no me extraña que sea considerada una de las más aterradoras historias de casas encantadas jamás escrita.


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