“Yo nunca dejo un libro a medias”

“Yo nunca dejo un libro a medias”

Cuantas veces me he podido enorgullecer de ello; cuantas veces he alardeado de ese simple hecho; y cuantas veces me ha llevado, sin yo ser consciente, a un estrecho callejón sin salida.

 

Si no te gusta un libro déjalo y punto

Coges un libro que morías de ganas por leer y, conforme avanzas en la historia, te das cuenta de que no te gusta, de que no era lo que esperabas y no te engancha. Dale una oportunidad, pero si no mejora déjalo y punto.

Por algún motivo nos sentimos orgullosos de esa fuerza de voluntad caminase que nos mantiene sentados frente a un libro que odiamos, pero lo cierto es que nos hacemos un flaco favor.

  • Hay millones de libros escritos, al leer uno que no te gusta dejas de leer uno que potencialmente sí.
  • Pierdes tiempo, mucho tiempo. Si no te gusta la lectura se hace tediosa y lenta.
  • Y lo más peligroso, puede acabar provocándonos un bloqueo de lectura.

Leer es una afición, no una obligación. No tenemos que obligarnos a leer nada que no queramos.

 

Yo NUNCA dejo un libro a medias

Sí, a pesar de lo que he dicho, yo acabo cada libro que cojo (lo de predicar con el ejemplo no se me da muy bien). 

De cualquier forma hay varias formas de leer. Si me parece que la historia que cuenta un. Libro no es buena busco otra cosa del libro que me gusta, puede que el autor escriba unos diálogos fascinantes o que tenga una pluma hecha para las descripciones. También puede que todo en el libro sea una birria, en ese caso lo leo para tomar nota de todo lo que no tengo que hacer cuando escribo.

 

¿Qué hacer entonces?

Depende:

  • Si tu objetivo al leer es meramente pasar un buen rato, distraerte de la vida real o disfrutar de una buena historia cierras el libro, te olvidas de él y coges otro.
  • Si lo que te interesa es aprender, entonces sigue leyendo y analiza qué es lo que no te gusta y qué partes buenas tiene.

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